La investigación que busca esclarecer el asesinato de Máximo Uriel Ojeda ayer tuvo los resultados de la autopsia. La herida de bala ingresó por el lateral izquierdo, por debajo del reborde costal, a la altura de la cuarta costilla, provocando una lesión vital, evidenciado efectivamente por un orificio compatible con la entrada de proyectil de arma de fuego.
Además, el disparo se habría efectuado a una distancia de entre 60 centímetros a un metro y que el trayecto de bala fue de arriba hacia abajo, de izquierda a derecha y de adelante hacia atrás.
Los estudios practicados por los forenses indican que la causa de la muerte fue como consecuencia de un shock hipovolémico por herida de proyectil de arma de fuego y que por sus características encuadra con una etiología médica-legal compatible con un homicidio.
Imputados
Los dos detenidos en el marco de la causa, Mauro Ariel Barrera, de 19 años y Braian Alexander Peralta, también de 19 años, quedaron oficialmente imputados por la muerte de Máximo Uriel Ojeda y enfrentarán cargos por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Habrá que ver si los dermotest logran aclarar cuál de los acusados provocó el disparo que provocó la muerte del jovencito.