Opinion

DIARIO ALFIL | Malestar delasotista: legisladores amenazan con bloque propio

Escribe: Bettina Marengo   –    Los legisladores departamentales Carlos Alessandri y Walter Saieg plantearon una ruptura con el oficialismo en la Unicameral. Le endilgan al schiarettismo “falta de diálogo y contención”. Primeras movidas en el PJ tras la derrota de las legislativas y con un Schiaretti que empieza a transitar sus últimos dos años de gobierno.

Pasadas las legislativas nacionales donde Hacemos por Córdoba quedó treinta puntos por debajo de Juntos por el Cambio, y con el gobernador Juan Schiaretti que ingresa en sus dos últimos años de gestión, sectores del peronismo delasotista empiezan a reclamar “ser escuchados” y “contenidos” por el oficialismo provincial, y a posicionarse de cara a las internas que se verán cada vez más en el PJ provincial y en los territorios.

Los primeros síntomas de movimientos partidarios post elecciones aparecieron en la Legislatura provincial, donde dos delasotistas históricos del interior, como Carlos Alessandri (legislador departamental por Calamuchita) y Walter Saieg (por Santa María) advirtieron con la posibilidad de romper con la mayoritaria bancada de Hacemos por Córdoba y armar un bloque propio que responda “a los postulados del peronismo de José Manuel de la Sota”, según comentarios chequeados por este diario. Esto es, dicen, un peronismo unido y con todos adentro.

Aunque siempre en el plano de las intenciones y todavía no de los hechos, se supo que otros legisladores del interior podrían sumarse a la movida. También se supo que ya conversaron el tema con las autoridades del bloque y de la cámara, concretamente Francisco Fortuna y Oscar González, quienes obviamente intentaron reconducir el reclamo de “falta de diálogo y de contención” que le endilgan al mismísimo gobernador Schiaretti. En cualquier caso, se trata de un primer pase de facturas por la estrategia hipercordobesista que se dio el Panal ante las legislativas, y el resultado del 25%.

Con todo, el tema se ubica en el marco de las tensiones por la conducción del peronismo en los territorios de los legisladores “díscolos”. En Santa María, la puja entre Saieg y los Torres Lima (Facundo, el ministro de Gobierno, y su hermano Agustin, intendente de Alta Gracia) con denuncia de intervención del PJ departamental de por medio, y en Calamuchita, la interna que le plantean a Alessandri un grupo de intendentes schiarettistas en el marco de la Comunidad Regional que preside el legislador.

Si bien Saieg estuvo enrolado en el Frente de Todos, y fue funcionario nacional de la mano de Carlos Caserio, para luego volver al redil de Hacemos por Córdoba, y Alessandri viene bregando por la “unidad” del peronismo provincial, en el entorno ambos advierten que la posible división no viene del lado frentetodista, sino que es una reivindicación de “las banderas del delasotismo histórico”. La idea de los rupturistas es representar, con el eje de la unidad, a las bases e intendentes peronistas que se ven complicados por la tensión Provincia- Nación, con la idea de que un PJ dividido servirá para “entregar la provincia” en 2023. En este punto hay q recalcar que muchos de los intendentes que se alinearon al FdT son oriundos del delasotismo.

El posible nuevo bloque peronista ya tiene nombre y remite a la unidad y al De la Sota de la década del 80. Se concrete o no la ruptura, se trata del primer malestar con posibles consecuencias institucionales que expresa el delasotismo ante el schiarettismo desde el fallecimiento del exgobernador, en septiembre de 2018. Es habitual escuchar a los delasotistas afirmar que cuando murió su jefe se pusieron “a disposición” del gobernador Schiaretti, pero que el Panal “no le abrió la puertas a nadie” por fuera del schiarettismo.

Hasta ahora, el oficialismo mantuvo la unidad legislativa y logró sortear las diferencias internas. De hecho no se logró conformar el bloque del Frente de Todos.

No es un dato menor que el malestar se plantee cuando el comando Schiaretti ingresa en una etapa de sucesión, con internas partidarias a la vista (iban a ser en diciembre y pasaron para marzo) y luego de una derrota electoral de alto impacto en casi todos los territorios. Lo que sí, los “díscolos” recién dejaron trascender la movida luego de que Natalia de la Sota, hija del exmandatario y heredera natural de la etiqueta delasotista, tomara licencia en su banca en la Unicameral, donde era vicepresidenta primera. La dirigenta está a punto de asumir como diputada nacional, con lo cual pasará a integrar el bloque de “Córdoba Federal” en la cámara baja, junto al hiper schiarettista Carlos Gutierrez y al llaryorista Ignacio Garcia Aresca.

Fuente: www.diarioalfil.com.ar

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