Anoche, alrededor de las 22:00, dos jóvenes rompieron la vidriera de una farmacia ubicada en cercanías del Hospital Pasteur.
El sonido de la alarma parece que terminó por poner en fuga a los ladrones; uno de ellos al romper uno de los vidrios se produjo algunos cortes, por lo que dejó rastros de sangre en el lugar.
Raudamente, la policía acudió al lugar, pero los ladrones habían escapado; tras un recorrido, dieron con los cacos y los apresaron. Se trasladaban en dos motos robadas, ya que ambas tenían toda la numeración limada.