En su columna «Saber de Sabores» en La Mañana Informal, Hernán Allasia invita a descubrir el mundo del café y el té más allá del consumo cotidiano. Con una mirada sensorial y cultural, reflexiona sobre estas bebidas milenarias que conectan historia, placer y conocimiento.
Allasia destaca que el café y el té no son solo excusas para reuniones o momentos de relax, sino oportunidades para ejercitar el paladar y comprender diferencias de calidad, origen y elaboración. Desde catas que revelan sabores ocultos hasta la capacidad de detectar defectos, propone beber con atención y criterio.
Entre las recetas exóticas que menciona, se destacan el Yuan Yang de Hong Kong —una mezcla de té negro, café y leche condensada— y el llamado “té sucio”, que combina espresso con leche y especias, reflejo de fusiones culturales cada vez más populares.
También advierte sobre productos que pueden engañar al consumidor, como el “café torrado” (endulzado artificialmente con azúcar quemada) o mieles que en realidad son jarabes disfrazados. “No todo lo que parece natural lo es. Leer etiquetas es parte del arte de comer y beber bien”, subraya.
Con esta entrega, Hernán Allasia continúa su misión de educar y estimular los sentidos, recordando que incluso una taza cotidiana puede ser un acto de exploración.