Además de múltiples accidentes, con víctimas fatales lamentablemente en varias rutas del país, la tormenta de viento y tierra «dibujó» paisajes como el de películas del Lejano Oeste.
Así, se veía una calle pública, que conecta la ciudad con campos ubicados cerca del cruce de Rutas 158 y Ruta 2, cerca de la obra de la autopista. El tamaño de los llamado «cardos rusos» eran tan grandes que llegaban a la altura de los parabrisas de los camiones que trabajan en esa obra, según nos indicó nuestra compañera de trabajo Susana Montero, quien nos proporcionó este material.