La peor noticia para Boca llegó durante la práctica de este miércoles en el predio de Ezeiza. Tomás Aranda sufrió una fractura de peroné mientras participaba del entrenamiento y los estudios posteriores confirmaron que deberá ser intervenido quirúrgicamente en los próximos días.
La lesión se produjo en una acción habitual de juego. Según se informó, el juvenil realizó un cambio de dirección, pero su botín quedó clavado en el césped. En un primer momento, la situación generó expectativas de que se tratara de un esguince, aunque los exámenes médicos posteriores determinaron una lesión ósea de mayor gravedad.
Con este diagnóstico, Boca ya considera muy difícil que el futbolista pueda volver a jugar durante lo que resta de la temporada.
La gravedad de la lesión
De acuerdo con la información brindada por el cuerpo médico del club, la fractura de peroné se produjo en la zona de unión con la tibia, una región que requiere intervención quirúrgica para estabilizar la lesión y comenzar el proceso de recuperación.
Tras la operación, los plazos estimados de rehabilitación superarían los tres meses y, en algunos escenarios, podrían extenderse hasta cinco. Aunque todavía no existe una fecha concreta para su regreso a las canchas, en el entorno del club creen que la recuperación podría incluso prolongarse hasta 2027.
La noticia generó preocupación puertas adentro debido al peso que Aranda había adquirido en el funcionamiento del equipo durante los últimos meses.
Una pieza clave para el equipo
El juvenil se había consolidado como una de las principales referencias ofensivas de Boca. Luego de ganarse un lugar en la formación titular durante el tramo final del ciclo de Claudio Úbeda, logró sostener su protagonismo con la llegada de Rodolfo Arruabarrena.
El cambio de cuerpo técnico no modificó su importancia en la estructura del equipo. Por el contrario, Aranda asumió mayores responsabilidades y heredó la camiseta número 10 que había pertenecido a Edinson Cavani.
Desde entonces, encadenó actuaciones destacadas que le permitieron convertirse en titular habitual y en una de las alternativas más influyentes en el ataque xeneize. Su ausencia representa un desafío importante para el cuerpo técnico, que deberá reorganizar la estructura ofensiva para afrontar los compromisos que vienen.
Las opciones que analiza Arruabarrena
La baja de Aranda obliga a Boca a tomar decisiones inmediatas. El próximo compromiso será este viernes frente a Lanús en la Bombonera, por la séptima fecha del Torneo Clausura.
Ante ese panorama, la variante que aparece como más probable es el ingreso de Alan Velasco. El mediocampista ofensivo ha sumado participaciones positivas desde la llegada del actual cuerpo técnico y venía reclamando más minutos por su rendimiento en las últimas presentaciones.
Su ingreso permitiría mantener características similares en la generación de juego y en la conexión con los delanteros, aunque la ausencia de Aranda supone la pérdida de un futbolista que había alcanzado un nivel destacado dentro del plantel.
La otra alternativa que se evalúa es modificar el esquema ofensivo y apostar por una delantera compuesta por Leonel Flores, Sebastián Villa y Miguel Merentiel. Esa variante ofrecería una estructura diferente, con mayor presencia de atacantes y menos elaboración en la zona de creación.
Un golpe en un momento exigente
La lesión llega en una etapa especialmente intensa del calendario. Boca afronta una seguidilla de partidos que deja poco margen para realizar ajustes profundos y obliga a encontrar soluciones rápidas.
Más allá de las variantes disponibles, en el club reconocen que reemplazar a Aranda no será una tarea sencilla. El futbolista había logrado consolidarse como una de las figuras del equipo gracias a su rendimiento sostenido y a su influencia en los últimos metros del campo.
Mientras se prepara para la intervención quirúrgica y el inicio de la rehabilitación, el foco ahora estará puesto en la evolución médica del jugador y en la respuesta del equipo ante una ausencia que modifica los planes deportivos para los próximos meses. Boca intentará asimilar el impacto y encontrar respuestas dentro del plantel para sostener sus objetivos en el Torneo Clausura.
Fuente: La Voz del Interior