En su columna en La Mañana Informal, Ariel Baysre nos invita a redescubrir la historia de Ladislao Pazmany, ingeniero húngaro-argentino cuya obra marcó un antes y un después en la aviación experimental. Autor de diseños como el PL-1, PL-2, PL-4 y el célebre PL-9 Stork, Pazmany también escribió textos fundamentales sobre ingeniería aeronáutica, como su tratado sobre trenes de aterrizaje.
El espíritu de innovación de Pazmany sigue vivo. En la ENET N°4 de El Palomar, un grupo de alumnos, bajo la guía de Hugo Dirigió, está construyendo un avión basado en sus planos, ahora con motor eléctrico. Este proyecto educativo no solo honra su legado, sino que proyecta sus ideas hacia el futuro de la aeronáutica sostenible.
En el plano nacional, su influencia se extiende a figuras como Roberto Gili e Ismael Roba, constructores experimentales de Pergamino. Gili fue reconocido por el propio Pazmany en 1983 en Junín, donde su PL-4 fue premiado. Años más tarde, en 1997, Pazmany fue incorporado al Salón de la Fama de la Experimental Aircraft Association (EAA), confirmando su estatus como referente internacional.