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Navone rompió la pared y gritó campeón

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Mariano Navone tuvo que esperar, caer y volver a intentarlo. Y esta vez, en Bucarest, se sacó la espina. El bonaerense de 60° del ranking se consagró campeón del ATP 250 tras vencer al español Daniel Mérida por 6-2, 4-6 y 7-5 en una final intensa, cambiante y con ese condimento emocional que lo hacía especial: era la tercera oportunidad… y no la dejó pasar.

El arranque fue una declaración de intenciones. Sólido, agresivo y sin fisuras, Navone dominó de punta a punta el primer set. Se puso 3-0 rápido y no aflojó más, aprovechando cada duda del madrileño para cerrar el parcial con autoridad.

Pero el tenis, como la memoria, juega sus propios partidos. En el segundo set aparecieron los fantasmas de las finales perdidas en 2024 y Mérida supo leer ese momento: cambió ritmos, incomodó y dio vuelta la historia para llevar todo a un tercer capítulo.

Ahí, cuando el partido pedía temple, apareció la versión más madura del argentino. Sin desesperarse, punto a punto, recuperó terreno y encontró el quiebre justo para cerrar el 7-5 que valió un título y también una liberación. Navone inscribió su nombre en una lista selecta de campeones argentinos en Bucarest, siguiendo los pasos de Davin, Acasuso y Chela.

Dos que no pudieron

Pero el domingo no detuvo ahí al tenis nacional. Porque mientras Navone celebraba,  otros dos argentinos que también iban por su primera corona ATP.

El primero de ellos se quedó con las ganas. En Marrakech, Marco Trungelliti jugó su primera final frente al español Rafael Jodar, tras una semana histórica que lo convirtió en el debutante más longevo en esta instancia. Cayó por 6-3 y 6-2.

Mientras que Román Burruchaga hizo lo propio ante el local Tommy Paul, perdiendo por 1-6/6-3 y 7-5, luego de meterse por primera vez en una definición.

 

Fuente: La Voz del Interior

 


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