«Este virus no se marchará. Está aquí para quedarse y todos los países tendrán que aprender a lidiar con él, así como con otras enfermedades respiratorias», recordó el director de la OMS, insistiendo en que aún hay mucha incertidumbre y que en los países de bajos recursos solo una de cada cinco personas han sido vacunadas.
En cuanto a la viruela del mono, se reportaron más de 82.000 casos en 110 países desde que se declaró la emergencia en julio, aunque la mortalidad sigue siendo muy baja, con tan solo 65 muertes.
«Por suerte, el número de casos cayó en más de un 90%», dijo el jefe de la OMS y agregó «Si continúa esta tendencia, tenemos la esperanza de que el próximo año también podamos declarar el fin de esta emergencia».
Fuente: minutouno.com