El Hospital Córdoba fue protagonista del primer trasplante de corazón de un donante en asistolia controlada en adultos de Latinoamérica. La intervención, de altísima complejidad, se concretó luego de una donación multiorgánica en el Hospital José María Cullen de Santa Fe y de un traslado en tiempo récord a la capital cordobesa en el avión sanitario de la Provincia; garantizando la óptima preservación del corazón.
«Gracias a la precisión del operativo y al trabajo sincronizado de los equipos interjurisdiccionales, el paciente receptor se encuentra estable y evoluciona de manera favorable», destacaron oficialmente.
Se habla de donación en asistolia controlada cuando el fallecimiento ocurre por el cese irreversible de las funciones circulatorias. Representa una nueva frontera para el sistema público de salud argentino, ya que amplía las posibilidades de donación más allá de los casos de muerte encefálica.
«Este logro fue posible gracias a la articulación del CUDAIO (Centro Único de Donación, Ablación e Implante de Órganos, que depende del Ministerio de Salud de la provincia de Santa Fe), los equipos de terapia intensiva y unidad coronaria del Cullen, y el Programa de Trasplante Cardíaco del Hospital Córdoba, que encabezó la ablación y el implante», precisaron desde el Gobierno de la Provincia de Córdoba.
“La región centro vuelve a marcar un hito en salud pública, cuando profesionales de distintos ámbitos unen su compromiso con la donación y el trasplante y ponen todo su conocimiento al servicio de quienes esperan una nueva oportunidad de vida”, destacó el director del Hospital Córdoba, Eduardo Caminos, quien recordó que en 2023 ese mismo hospital había realizado el primer trasplante hepático en asistolia controlada del país.
El jefe del Departamento de Cardiología, Néstor Medeot, subrayó la magnitud técnica y humana del logro: “Es la primera vez en Argentina y en Latinoamérica que se realiza con éxito el implante de un corazón proveniente de un donante en asistolia controlada con perfusión normotérmica toracoabdominal. Es un proceso muy complejo que exige protocolos estrictos, un trabajo en equipo impecable y un gran despliegue tecnológico”.
Medeot valoró especialmente el rol del avión sanitario provincial: “Poder viajar con todo el equipo para realizar la ablación y regresar con el órgano fue clave. Los tiempos de isquemia se redujeron al mínimo y el corazón fue recibido en condiciones óptimas por el paciente, que respondió muy bien”.
La cirugía estuvo liderada por el jefe del Servicio de Cirugía Cardíaca y Tórax, Néstor Bustamante, y tuvo una duración de 89 minutos; un tiempo considerado excelente dada la complejidad del procedimiento.
“El éxito del implante demuestra que Córdoba está a la vanguardia en trasplantes y que el sistema público tiene la capacidad de asumir los mayores desafíos de la medicina moderna”, remarcó Bustamante.
Por su parte, el jefe de la Unidad Coronaria, Rodolfo Sarjanovich, destacó que tanto la donación como el implante “se realizaron íntegramente en hospitales públicos, lo que demuestra el altísimo nivel que puede alcanzarse en el sistema estatal cuando hay vocación, formación y trabajo en red”.
Fuente: La Nueva Mañana