El partido finalizó 1 a 1 tras los tantos del exInstituto y un gol en contra de Gianluca Mancini. Si bien los minutos de juego se extendieron, la definición se dio al momento de los penales donde los romanos no pudieron contra el portero Bono. Los resultados finales marcaron 4 a 1 y el equipo de Mourinho no pudo gritar el triunfo.
Tras el penal consagratorio de Gonzalo Montiel, los jugadores de la Roma no pudieron evitar la frustración y se mostraron claramente abatidos por el resultado. Paulo Dybala fue uno de los futbolistas que fue captado con lágrimas en sus ojos.