AUDIO – ENTREVISTA A JESÚS MARTIARENA
J0ckey, una profesión tan vieja como riesgosa. Esos hombres pequeños que se montan a esas pesadas máquinas de correr, de unos 500 kilos, bellas bestias como los caballos donde sus patas se convierten en alas, donde la adrenalina se huele en el aire y la emoción se entremezcla con los riesgos que se vuelven interminables.
El viernes visitó “ESCUCHÁNDONOS”, política y actualidad en la tarde de la Centro 99.3, Jesús Martiarena (33), que hizo de esta pasión un medio laboral. El joven que llegara a la villa hace unos diez años, a palpitar la vida del turf, su medio de subsistencia, narró las particularidades que deben atravesar desde apenas se muestra el sol hasta el momento en que las “gateras”, el día de los desafíos, los encierran para largarlos a las arenas de gritos y apuestas formalizadas. La cotidiana lucha con el peso, el cuidarse para no superar los 60 kilos; la expectativas de la alimentación prohibida. Cuando todo lo suprimido se junta. “Es un sacrificio continúo” afirma Jesús.
Describe los miedos que se cruzan y los temores a vencer. “He tenido varias rodadas, en algunas con pérdida del conocimiento. Me juro que no seguiré más corriendo, esa promesa se acaba cuando voy a los boxes y me encuentro con los pingos. Ahí ya ni recuerdo los trances ni los dolores de los golpes. Comenzás a trabajar para ponerte bien y regresar a las pistas” Martiarena no solo habla de las ganadas, el repertorio es amplio. Simple y tranquilo. Su mundo no es común. No oculta su admiración por alguien que no conoció personalmente, como el desaparecido en un infortunado accidente automovilístico, nada menos que el “Mago” Paco Tavecchio, “dicen que nadie sabía como él, ni preparaba como él, miraba un caballo y te decía si esa carrera andaría bien o no. Tienen un don especial y Paco fue el más grande” afirma aludiendo a un grande de verdad, de reconocimiento nacional. El jockey, desafío que no es para cualquiera…

