Dispuesto a emprender el camino que luego convertiría una de sus creaciones en un Récord Guinness, el joven de 15 años llevó sus bandejas a la profesora y comenzó el proceso creativo: «Ahí le dije ‘ahora me vas a enseñar vos, yo te enseño las teclas, vos enseñame otra cosa, si querés’. Después me trajo la computadora, me trajo la casa acá», contó la docente.
Y, sin ir más lejos, confesó que dedicaron algún tiempo a explorar los programas de grabación de música y que ella podía notar que ‘Biza’ «tenía ideas muy geniales para la edad que tenía»: «En la adolescencia sucede esto de pensar qué vas a ser cuando seas grande. Él había arrancado a estudiar marketing y yo le dije que lo podía aplicar a la música, y que no deje de estar conectado con el piano», reveló.
Finalmente, la mujer que aún continúa en contacto con el productor y que no pierde las esperanzas de una colaboración con él, cerró: «Nunca dejó de venir hasta que explotó todo de manera zarpada, literalmente, y no pudo venir con regularidad. Dejó de venir, pero no dé de tener contacto con él. Cualquier cosa que sube o que está craneando, me hace sentir parte de eso».
Fuente: minutouno.com
