La trágica hambruna infringida en Gaza por Israel ha entrado en una etapa crítica. Desde el 2 de marzo, en total más de 80 días, el bloqueo israelí a la entrada de suministros en la Franja continúa y la población se enfrenta a la muerte de cientos de niños y niños. La cifra de personas fallecidas a causa de la inanición asciende ya a 111, la mayoría en las últimas semanas.
Las familias gazatíes generalmente sobreviven con solo una comida nutritiva al día y, en muchos casos, las personas pasan días sin ni siquiera comer. “Desde esta mañana, he estado buscando solo un kilo de harina para mis hijos, pero no hay”, explica una madre de Gaza.
Los niños y niñas son los más vulnerables. Más de un millón de menores sufren las consecuencias de una hambruna provocada y cada vez más grave. Quienes sobrevivan se enfrentarán a graves riesgos que alterarán sus vidas, como el deterioro del desarrollo físico y cognitivo.
Los análisis de desnutrición realizados muestran que la desnutrición aguda en menores de cinco años se ha más que duplicado entre marzo y junio. En estos momentos, uno de cada diez niños examinados en nuestros centros de salud y puntos médicos presenta desnutrición.
En ese marco, los rectores de cinco importantes universidades de Israel pidieron este lunes al primer ministro Benjamin Netanyahu en una carta que tome medidas para resolver la crisis del hambre en Gaza.
La carta fue firmada por los rectores de la Universidad de Tel Aviv, la Universidad Hebrea de Jerusalén, el Instituto de Ciencias Weizmann, el Instituto de Tecnología de Israel y la Universidad Abierta de Israel.
Los cinco pidieron a Netanyahu que instruya al ejército israelí y a otras fuerzas de seguridad a “intensificar sus esfuerzos, independientemente de la gran responsabilidad de Hamás y otros factores, para resolver el terrible problema del hambre que prevalece en Gaza, que afecta gravemente a personas inocentes, incluidos niños y bebés”. “Liberar a los rehenes y minimizar el daño a nuestros soldados son objetivos primordiales, pero como nación víctima del terrible Holocausto en Europa, también tenemos el deber especial de actuar con todos los medios a nuestro alcance para prevenir y abstenernos de causar daños crueles e indiscriminados a hombres, mujeres y niños inocentes”, expresaron.
Los presidentes manifestaron su consternación por las declaraciones de ministros y parlamentarios israelíes que “fomentan la destrucción deliberada de la Franja de Gaza y el desplazamiento de civiles”.
“Este es un llamamiento claramente inmoral a llevar a cabo actos que, en opinión de juristas de alto nivel en Israel y en todo el mundo, constituyen crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad”, añadieron, según un informe de la agencia de noticias Xinhua.
El ministro de Educación israelí, Yoav Kisch, escribió a los presidentes en respuesta, criticándolos por aliarse con Hamás. “En lugar de acusar a Hamás, que retiene rehenes, comete crímenes de guerra, utiliza a la población civil como escudos humanos y roba la ayuda humanitaria, han optado por unirse a una campaña de propaganda orquestada que Hamás está difundiendo”, declaró Kisch.
En un comunicado emitido el lunes, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó una vez más que no hay hambruna en Gaza ni que Israel tiene una política para provocar hambruna entre los gazatíes, y añadió que Israel seguirá luchando: “Lo hará hasta lograr la liberación de nuestros rehenes y la destrucción de la capacidad militar y de gobierno de Hamás”.
El ministro de Defensa, Israel Katz, amenazó el lunes con que si Hamás no libera a los rehenes israelíes restantes, “se abrirán las puertas del infierno en Gaza”. Respecto a la ayuda humanitaria a Gaza, Katz afirmó que “de vez en cuando, los líderes deben decidir qué permitir y qué retener para maniobrar y lograr sus principales objetivos”.
Fuente: La Nueva Mañana