José “Maligno” Torres volvió a sonreír arriba de la bici. El campeón olímpico, cordobés por adopción aunque nacido en Bolivia, se consagró en la Copa de Francia de BMX Freestyle al imponerse en la etapa de Vendée del circuito FISE 2026, uno de los escenarios más exigentes del calendario internacional.
A sus 31 años, el rider sigue escribiendo capítulos en una carrera que combina talento, constancia y carácter. La victoria en Mouilleron-le-Captif no solo suma un nuevo título, también funciona como una señal: el Maligno está recuperando su mejor versión. Esa que lo llevó a lo más alto del podio olímpico y que ahora vuelve a aparecer en competencias de primer nivel.
En un contexto de alto nivel y con rivales de jerarquía, Torres supo imponer su estilo, ejecutar con precisión y sostener la regularidad que exige el BMX Freestyle. El triunfo, además, llega en el inicio de la temporada internacional, lo que le permite tomar impulso y confianza para lo que viene.
Desde Córdoba, donde construyó su identidad deportiva, el Maligno sigue representando con orgullo y mostrando que su historia todavía tiene mucho por contar. Porque cuando encuentra ritmo, vuelve a ser ese rider que vuela y marca la diferencia.
Fuente: La Voz del Interior