El intendente de Córdoba, Martín Llaryora, rechazó con contundencia la decisión del Ministerio de Agricultura de la Nación, que cerró en las últimas horas los registros para exportaciones de aceite y harina de soja y que podría sumar presión fiscal al sector a través de una nueva suba de las retenciones.
Llaryora manifestó: “Esta medida afecta de modo directo el proceso productivo del sector agropecuario de Córdoba y de Argentina».
“Nuestro país necesita más exportaciones y cero retenciones, exactamente lo contrario a lo que expresan estas medidas tomadas por el gobierno nacional”.
El mandatario, apoyó además las expresiones de la Mesa de Enlace de Entidades Agropecuarias, que cuestionó la nueva restricción y pidió certidumbre y previsibilidad para potenciar al máximo la producción y las exportaciones.
“Esta medida afecta de modo directo el proceso productivo del sector agropecuario de Córdoba y de Argentina y merece nuestro más enérgico rechazo”, expresó.
La posición histórica del gobierno de Córdoba, que ahora expresó el intendente Llaryora, es que en vez de avanzar con nuevos cepos y limitar las exportaciones, el camino es precisamente el contrario: fomentar la producción y el agregado de valor, darles previsibilidad a los productores, permitir que el campo invierta y cree trabajo y, además, que genere las divisas que el país tanto necesita.