«Somos una escuela de coaching. Nos clausuraron las cuentas porque hicieron un show mediático», sentenció Cositorto, e insistió: «Nos empezaron a atacar en septiembre, cuando no había ninguna denuncia de estafa. Hablaban de estafas cuando no había denuncias».
A su vez, el empresario explicó que su compañía tiene «inversiones en 11 clubes de fútbol», y que «el día 8 de marzo vamos a volver a trabajar».
«No es una estafa piramidal. La gente invertía en su educación y ganaba dinero», argumentó el polémico Cositorto, quien insistió en que los ataques fueron por «temor al crecimiento de Zoe». «Dejamos de pagar porque nos paralizaron la empresa», se quejó.