La licenciada en Nutrición Luciana Borlengo afirmó en Villa María, Córdoba, que la obesidad no se debe a la falta de voluntad, sino a que las personas son víctimas de un entorno moderno que facilita el sedentarismo y el consumo de productos ultraprocesados.
Durante el programa Zensorial, conducido por Hernan Allasia, la especialista explicó que el cuerpo humano conserva la misma genética ahorradora de energía de hace miles de años, la cual choca directamente con la sobreabundancia de estímulos y alimentos de la actualidad.

La trampa genética de la abundancia
La experta detalló que los seres humanos están programados biológicamente para almacenar grasa como reserva para épocas de hambruna. Sin embargo, hoy en día existe una oferta constante de comida altamente calórica en cada esquina.
«El entorno cambió, pero nuestra genética no», advirtió Borlengo para ilustrar por qué resulta tan complejo mantener un peso saludable en la sociedad contemporánea.
Pantallas, estrés y ultraprocesados

La nutricionista señaló que el estilo de vida actual influye de manera directa en el desarrollo de la obesidad. El uso excesivo de pantallas por más de ocho horas, la falta de descanso y el estrés diario alteran las hormonas que regulan el hambre y la saciedad.
Esta combinación de factores genera una búsqueda de placer inmediato a través de alimentos ultraprocesados de fácil acceso. Ante esto, Borlengo recomendó organizar las compras y la cocina para asegurar decisiones más saludables en el hogar.
Pequeños cambios en la rutina
La especialista también desmitificó la idea de que comer sano sea costoso o requiera demasiado esfuerzo. Destacó que alimentos económicos y accesibles, como las legumbres y las verduras de estación, son excelentes opciones si se aprende a incorporarlos en las preparaciones cotidianas.
Asimismo, remarcó que no es obligatorio pasar horas dentro de un gimnasio para combatir el sedentarismo. Acciones cotidianas como realizar las compras caminando o aumentar el movimiento diario son pasos fundamentales para consolidar hábitos saludables a largo plazo.
Esta actividad de difusión cuenta con el respaldo del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Córdoba y su delegación en Villa María. Desde la institución insisten en la importancia de visibilizar la obesidad como una patología multifactorial que requiere un abordaje integral del estilo de vida y no la estigmatización del paciente.