El periodista y dirigente vecinal Alberto «Beto» Arce encabeza una iniciativa ciudadana para sanear la costa del río Ctalamochita. La labor se concentra en el sector del Puente Andino y el barrio Poetas Argentinos, zonas afectadas por la acumulación de escombros y desechos. La acción busca concientizar a las comunidades de Villa María y Villanueva sobre el cuidado de su principal patrimonio natural.
La propuesta comenzó como un hábito personal durante sus caminatas diarias y se transformó en un proyecto comunitario. Ante la gran cantidad de plásticos, residuos domiciliarios y materiales de construcción abandonados, Arce decidió organizar jornadas de recolección voluntarias con una periodicidad de 15 días.
Un problema de impacto ambiental y social
El acumulo de descartes e insumos de construcción en la ribera dificulta el tránsito de vecinos en bicicleta o a pie. Además, estos residuos quedan sepultados con tierra, lo que deteriora de forma progresiva la biodiversidad local.
Las tareas manuales permiten retirar plásticos y bolsas, pero el retiro de grandes volúmenes de concreto exige el uso de maquinaria pesada. Por este motivo, comerciantes y vecinos de la zona ofrecieron camiones y logística para colaborar en el traslado de los materiales a sitios autorizados.
«El objetivo final de esto es recuperar la biodiversidad del espacio, hacerlo 100% natural y que lo único que tengamos a nuestro alrededor sean ríos, árboles y plantas», destacó Alberto Arce durante su la columna ambiental de Carla Burnier en Grupo Radio El Centro.
Acciones complementarias en la región
En paralelo a esta movilización autoconvocada, el Área de Ambiente de la Municipalidad de Villa Nueva organizó una jornada comunitaria en la intersección de Mar del Plata y Villa Gesell. La actividad incluye la remoción de cañas invasoras, limpieza costera y plantación de especies en la margen del río.
El río Ctalamochita abarca aproximadamente 16 kilómetros de costa transitable entre Villa María y Villanueva. La acumulación de microbasurales en los límites urbanos representa un desafío persistente para ambas localidades, lo que impulsa el pedido de articular mesas de trabajo entre las autoridades municipales y los vecinos organizados.