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Garré: “Lo mejor que me dejó el fútbol es el reconocimiento de la gente”

Con flamantes 65 años que cumplirá este jueves, Oscar Garré, campeón del mundo en México ’86, confiesa que lo mejor que le dejó el fútbol fue “el reconocimiento de la gente” tras una carrera de éxitos que también comprendió dos títulos con Ferro Carril Oeste, su club de origen, y un vínculo con leyendas de la actividad como Diego Maradona, Carlos Bilardo y Carlos Timoteo Griguol.

“Si tengo que hacer un balance debo decir que lo mejor que me dejó el futbol es el reconocimiento de la gente, además de cosechar muchísimos amigos y muchas alegrías”, resume Garré en diálogo con Télam a horas de su cumpleaños.

El “Ciruja”, como lo apodaron en sus tiempos de divisiones juveniles en Ferro, se ganó ese mote por dormir debajo de la tribuna antes de los entrenamientos cuando llegaba de su trabajo como repartidor de gaseosas. “Necesitaba descansar un rato”, recuerda con nostalgia sobre el esfuerzo invertido para forjarse una historia en el fútbol.

Una historia que escribió guiado por “grandes maestros” del fútbol como Antonio Garabal, Victorio Spinetto, Griguol y Bilardo, entre otros. “Aprendí muchas cosas de todos los directores técnicos que tuve”, valora.

LA SELECCIÓN, MÉXICO ’86, MARADONA Y BILARDO

“Llegar a la Selección fue un sueño. Nunca creí que me pudiera pasar algo así y después estuve cinco años, desde 1983 a 1988”, repasa Garré. “En la primera convocatoria de Bilardo me encontré entrenando juntos a cracks consagrados como como el ‘Pato’ (Ubaldo) Fillol, el ‘Puma’ (Carlos) Morete o el ‘Beto’ (Norberto) Alonso. Hoy todavía tengo guardado el telegrama de aquella primera citación”, memoriza con orgullo.

Para el exfutbolista de Ferro, “haber sido compañero durante años de Diego Maradona fue increíble y haber conocido a una persona sencilla y solidarla cómo él es algo que me lo llevaré siempre en los recuerdos”.

“El día que me sacaron la segunda amarilla en México 86 y no pude jugar el siguiente partido (vs. Inglaterra en cuartos de final), Diego se me acercó y me dio el apoyo que necesitaba en ese momento, haciéndome sentir importante a pesar de no poder jugar. Y luego tuve la suerte de poder saber cuánto pesa la Copa del Mundo”.

Al hablar de Bilardo, asegura: “Carlos fue quien me dio la oportunidad de jugar en la Selección y quien me aconsejó cuando decidí dejar el futbol y elegir la carrera de entrenador. Siempre le estaré agradecido”.

En la Selección, Garré recibió su tercer apodo, “Perro”, por ser incansable en la búsqueda de la pelota: “En las prácticas yo los corría y marcaba a todos”, cuenta.

Garré cuenta que llegó a Ferro a los 14 años “para jugar de wing izquierdo”, pero que luego le descubrieron aptitudes para otro sector de la cancha. “Me vieron condiciones para marcar y proyectarme y terminé jugando de lateral por la izquierda. No se equivocaron los que me pusieron en ese lugar de la cancha porque allí hice toda mi carrera”, reconoce.

“El Ferro del ’81 no fue campeón porque nos faltó experiencia y temple para ganar las finales, pero eso se logró un año después y fuimos campeones invictos”, introduce sobre el primer titulo alcanzado por el club de Caballito en el Nacional ’82 de la mano de Griguol, un galardón que conseguiría nuevamente en 1984.

Al hablar de su época en Ferro, donde jugó 616 partidos oficiales en 14 años, el exlateral recuerda: “Griguol nos cambió la mentalidad y nos hizo creer en nosotros. El ‘Viejo’ lograba sacar de cada jugador lo mejor y así le ganábamos a cualquiera por más grande que fuera. Formamos un equipo que jugaba igual de local que de visitante”.

LA ETAPA DE ENTRENADOR

“En 1988, a los 38 años, decidí dejar el futbol como jugador y pasar a ser entrenador. Dirigí varios equipos en Argentina y en el exterior. Tuve aciertos y errores, alegrías y decepciones, pero no me arrepiento de haber transitado ese camino”, confiesa Garré.

Resalta además que “en el 2008 me llamó el ‘Checho’ Sergio Batista y durante 6 años estuve dirigiendo a los juveniles de la Selección Nacional. Fue otro orgullo”·

“Mago”, su otro sobrenombre en el fútbol, fue justamente una idea del legendario entrenador cordobés: “Decía que yo era como un mago porque aparecía por cualquier lado en cualquier momento”, explica con una sonrisa.

Su balance a los 65 años

Nacido un 9 de diciembre de 1956 en Valentín Alsina, Garré no duda en que su extensa trayectoria por el fútbol le dejó muy buenas sensaciones: “Si de algo puedo estar orgulloso es del reconocimiento de la gente, que me saluda cuando hago las compras o camino por mi barrio. Para mí eso es un capital incalculable”.

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