Los problemas de Talleres no quedan sólo dentro de la cancha. El vestuario volvió a quedar bajo observación por las declaraciones de Matías Galarza, quien primero había generado ruido al afirmar que al equipo le había faltado “hambre de ganar” tras la derrota ante Independiente.
El volante explicó que pidió “disculpas” al grupo por aquellas palabras, pero volvió a quedar en el centro de la escena después de la caída ante Boca. “Lo del hambre de ganar fue un momento de mucho enojo. Los compañeros siempre quieren ganar y ya les pedí disculpas”, señaló el ex Argentinos Juniors.
Sin embargo, también sorprendieron sus referencias personales a Boca. Tras convertir en La Bombonera, reconoció su vínculo afectivo con el xeneize y dejó abierta la puerta.
“Ojalá. No lo descarto. Dios quiera que pueda estar jugando con esa camiseta. Pero hoy estoy muy contento en Talleres. Hicimos un buen partido ante un rival de mucha jerarquía como es Boca, como es su gente. ¿Mi gol? Muy contento de poder hacer un gol en esta hermosa cancha. ¿Que casi es mi cancha? Sí. Mi familia es toda bostera. Se me vino mi viejo, que también era bostero y que ahora está apoyándome desde el cielo. La verdad que muy contento de poder hacer un gol. No lo festejé por eso”, cerró.
En el último mercado, Boca fue a la carga por su pase, pero la oferta no fue formal porque contemplaba la devolución de la plusvalìa por el caso Pavón, algo que está judicializado y apelado por la «T» ante el Tribunal superior de Justicia de Buenos Aires.
Fuente: La Voz del Interior
