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El año 2021 concluirá con un alto nivel de exportaciones

El precio internacional de los alimentos continúa mostrando tendencia alcista. Se trata del cuarto mes consecutivo con subas de los principales productos alimenticios según indicadores de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El último informe del organismo da cuenta que la canasta conformada por cereales, productos lácteos, azúcar, carne y aceites vegetales experimentó una suba interanual del 27%. El reporte señala que los alimentos más demandados en el mundo alcanzaron “su nivel más elevado desde junio de 2011”. El aumento de estos commodities no sólo repercute en los precios internos incrementando la inflación de los alimentos, también mejora las exportaciones vinculadas al agro.

En base a lo anterior, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advierte que los países agroexportadores se recuperarán más fuertemente. Según estimaciones del organismo, el boom de los commodities y la recuperación de la demanda china apalancarán el volumen exportado en un 8% y los ingresos de dólares en un 25%. Así las cosas, Argentina se prepara para tener lo que seguramente será el mayor saldo comercial de la última década al concluir el 2021. Las exportaciones de materias primas y de la agroindustria tienen mucho que ver con esta performance. Ambas llevan generando más de 40 mil millones de dólares desde enero a octubre, de acuerdo al último informe de intercambio comercial de Indec.

De este modo, con un flujo de despachos al exterior cerca del récord del año 2011, no sólo las exportaciones de la zona núcleo aprovechan el contexto. Diferentes productos de la periferia de las tierras más fértiles (donde se producen los commodities más rentables y las manufacturas industrializadas) también arrastran buena performance. En los primeros diez meses del año se destacar el buen desempeño de los despachos de las economías regionales que llevan generando más de USD 7 mil millones en exportaciones. Dentro de ellos, categorías como “semillas y frutos oleaginosos; frutos diversos; paja y forraje” lleva generando 3,6 mil millones de dólares.

Otros de los productos provenientes de economías regionales que lleva dos dígitos de crecimiento interanualmente son los “huevos de ave”, al igual que la “miel natural”. La exportación de cítricos, acompañada por la de frutas como el melón y la sandía, frutas de carozo, arándanos, junto a algunas hortalizas también registraron una expansión de dos dígitos en comparación con las exportaciones de los primeros diez meses del 2020. De igual manera, la explotación ictícola y afines se destacó con un crecimiento interanual del 89% generando divisas por 1.112 millones.

En el mismo sentido, el Instituto Nacional Vitivinícola (INV) informó en esta semana que en los primeros once meses del año, el sector muestra un buen perfil externo. Si bien el reporte da cuenta de una reducción de los despachos de vino a granel en relación al 2020, se compensa con un aumento de los volúmenes tranzados de vino envasado. Es decir, disminuye el volumen de vino total enviado al exterior, pero crece la calidad de estas exportaciones y el precio (+16%) de estas mercancías. Desde el sector evalúan que podrían cerrar el año generando USD 900 millones por las exportaciones de vino que, sumado a los despachos de mosto, podría llegar toda la cadena a exportar por mil millones de dólares.

Empresas exportadoras cordobesas con optimismo

Por su parte, la expectativa de las empresas cordobesas con perfil exportador es optimista de cara al futuro. Una encuesta realizada por la Cámara de Comercio Exterior de Córdoba (Cacec) a la que accedió La Nueva Mañana da cuenta que sólo un 7% de los consultados evidencia menor volumen despachado para el próximo año. En lo que respecta al 2021, “el 30% de las empresas tuvieron problemas relacionados con la logística y el transporte, debido a efectos negativos de la pandemia”. Además, un 25% de las encuestadas acusó alguna dificultad “en sus cadenas de suministros”, mientras que el 11% vio afectada su performance por baja producción.

Así las cosas, mientras el 40% de las empresas consultadas dijo haber sufrido algún efecto negativo en el comercio exterior a causa de la pandemia, el resto no tuvo consecuencias adversas. Dentro de este grupo, un 34% de los encuestados señaló que su actividad se desarrolló con normalidad, mientras que el 26% indicó que el Covid-19 trajo efectos positivos para sus exportaciones. Esta encuesta recientemente publicada, que Cacec realizó en octubre sobre los balances del primer semestre y las expectativas para los próximos 12 meses, concluye que “los empresarios han vuelto a ser optimistas, llegando a 60% las empresas que esperan mejorar sus exportaciones”. Desde la cámara señalan que el impacto más adverso de la pandemia se había mensurado en el informe de hace un año atrás.

Este reporte se condice con los relevamientos oficiales sobre el origen provincial de las exportaciones que auguran un buen año para el comercio internacional cordobés. El último informe de Indec muestra que, durante el primer semestre, las exportaciones de Córdoba fueron de USD 5,3 mil millones. Cifra que evidencia un crecimiento de 21,4% respecto a los registros del mismo período, pero del 2020. Por su parte, desde la Agencia ProCórdoba especifican que Brasil continúa siendo el principal socio comercial de Córdoba, al igual que el año pasado. La mayor economía Sudamericana es la responsable del 12,1% de los dólares generados por la provincia y del 14% del total de las exportaciones del país, en lo que va del año.

En efecto, los principales desafíos de las exportaciones de Córdoba y el país tienen que ver, en principio, con la situación sanitaria frente a la amenaza de nuevas cepas resistentes. En segundo orden, con la realidad de la economía de nuestro principal socio comercial, que dista de ser la mejor. El producto bruto del gigante brasileño comenzó a recuperarse de la recesión de 4% del año pasado pero la reactivación comienza a perder fuerza. El Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE) reportó una leve contracción económica durante el tercer trimestre que se suma al retroceso de -0,4% del segundo trimestre. Con este panorama no son pocas las consultoras que ponen en duda el crecimiento de la economía brasileña para el 2022.

La agencia de noticias Reuters, especializada en mercados financieros, evalúa que la suba de la inflación de más de un 10% y el desempleo, cerca de niveles históricos, moderan las expectativas de crecimiento del país que preside Jair Bolsonaro. Consecuentemente, una desaceleración de la economía brasilera tendría efectos en las exportaciones argentinas.

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