

El reconocido cocinero local Esteban Córdoba visitó los estudios de la emisora en Villa María para repasar su trayectoria de más de tres décadas en los fuegos y analizar la actualidad del sector. Durante el encuentro, el chef defendió las recetas clásicas e históricas de la región frente a las tendencias actuales de la cocina rápida.
Esteban, quien se desempeña desde hace 15 años en el comedor de la Universidad Nacional de Villa María, destacó el valor de los platos de cocción lenta. A las puertas de las celebraciones patrias de julio, Córdoba reveló la clave de su preparación, la cual genera una alta demanda entre los consumidores locales que buscan sabores auténticos.
La receta tradicional frente a las tendencias actuales
En el Programa Zensorial, conducido por Hernán Allasia y Valen Fernández, Esteban Córdoba, quien inició su camino gastronómico a los 12 años en el emblemático bar Monte, se definió como un defensor estricto de las costumbres culinarias heredadas. Al ser consultado sobre el plato más esperado de la temporada, el cocinero detalló la composición de su aclamado locro criollo.
«El secreto de hacer el locro tradicional es que yo le agrego carne de res y carne de cerdo, aparte de ponerle huesito, cuerito y el chorizo, algo que no todo el mundo hace porque la gente quiere comer carne y marcar la diferencia», afirmó con convicción el entrevistado.
Además contrapuso esta dedicación con el auge de opciones modernas como las hamburguesas tipo «smash» con pan de papa, las cuales considera parte de una moda pasajera del mercado. Para el especialista, el verdadero motor de la gastronomía regional sigue residiendo en los guisos, los estofados y la complejidad de la cocina a la llama.
Un recorrido por la historia culinaria local
La experiencia de Córdoba abarca espacios históricos de la noche de Villa María, habiendo formado parte de las aperturas y épocas de esplendor de firmas como Villa Lomo y La Madrileña. Esta trayectoria le permite evaluar de manera directa las demandas actuales de un público al que considera cada vez más exigente debido a la alta competencia.
Finalmente, Esteban e investigadores del sector coincidieron en que, más allá de la innovación, el eje central de la producción local debe basarse en la calidad de la materia prima. La inocuidad alimentaria y el uso de productos de proveedores locales se establecen como las garantías fundamentales para mantener la confianza de los comensales.