
La reconocida referente gastronómica de Villa María, María Ana Zayas, compartió los detalles de su trayectoria al frente del Bar Unión, un tradicional espacio ubicado dentro del Club Unión Central que se consolidó como el punto de encuentro de la comunidad.
Acompañada por su hijo Santiago, la comerciante local detalló cómo el negocio familiar equilibra la tradición de su clásica parrilla y los platos caseros diarios en un contexto económico complejo. La propuesta busca fortalecer los vínculos humanos a través de la comida simple.
Tradición familiar y el valor del cliente
Zayas, cuya historia familiar estuvo ligada desde siempre al club y a la gastronomía regional, destacó que el principal motor para abrir las puertas cada mañana es la devolución afectiva de quienes los visitan. El espacio atiende de lunes a sábados desde las 07:00, adaptando sus horarios nocturnos según la afluencia de los vecinos.
Con respecto a los desafíos diarios de sostener el emprendimiento y la filosofía que comparte con su hijo en la atención, la especialista gastronómica afirmó:
«Nuestro negocio es más nuestro negocio siga llenándole la panza y el alma a la gente y nos sigan eligiendo. El desafío con Santiago que tenemos es que la gente sea amiga nuestra. Es lo que te deja la gastronomía: la compañía y el vínculo que te acompañen siempre».

Un legado que trasciende generaciones
A pesar de las fluctuaciones de la economía actual, la referente remarcó la importancia de mantener un ambiente rodeado de «buena gente» dentro de la institución social, la cual experimentó un marcado crecimiento en los últimos nueve años.
Para el futuro, Zayas manifestó que el verdadero éxito comercial radica en trabajar con pasión, un consejo que transmite de forma permanente a sus hijos y nietos como la clave fundamental para el desarrollo personal y laboral.