El mercado automotriz en Villa María y su región registra una desaceleración en las ventas debido al fin de la urgencia inflacionaria por desprenderse de los pesos. La caída acumulada en los primeros cinco meses del año alcanza el 12% en vehículos cero kilómetro y el 9% en los usados, lo que generó un escenario de oportunidades para los compradores por la estabilización de valores y la aparición de bonificaciones.
La tendencia se consolidó este mes ante la aparición de planes de financiación de fábrica sin interés para las unidades nuevas y una reciente reducción en las tasas crediticias para el sector del usado. Esta combinación modificó la conducta de los clientes, quienes ahora extienden su proceso de decisión, realizan la mayor parte de las consultas de forma digital a través de redes sociales o WhatsApp, y acuden a los locales comerciales principalmente para concretar la operación.
Financiación y cambios en el comportamiento del consumidor
El especialista del sector, José Emilio, detalló que las transacciones con crédito dinamizan las operaciones actuales, con un piso del 60% de las ventas totales bajo esta modalidad. El acceso a financiamiento bancario directo permite actualmente adquirir unidades usadas con coberturas que llegan hasta el 100% del valor del vehículo, con opciones de modelos económicos que parten desde los 5 y 6 millones de pesos.
«Hoy no hay una necesidad de sacarse los pesos, ese urge acelere que había en época de inflación. Hay una pequeña recesión que están viviendo los autos, pero el usado está teniendo una baja y mientras más baje, mayor va a ser la diferencia para pagar por otro auto; por eso creo que es el momento de comprar y no hay que esperar una baja de impuestos a corto plazo», afirmó José Emilio.
Contexto del sector en el interior cordobés
La brecha de precios en el segmento de usados muestra una corrección a la baja que busca mantener la competitividad frente a los cero kilómetro bonificados. En el mercado local, la oferta de vehículos familiares de segunda mano se reconfiguró con valores accesibles en modelos consolidados y vehículos utilitarios destinados al trabajo, cuyas cotizaciones oscilan entre los 6 y 10 millones de pesos según el año y el estado general del motor.