En » Algo Está Sucediendo» por Radio Centro 99.3, conducido por Juan Olmazabal, estuvo Claudio Garzino de FUNDACER-CENCAR

La fundación sin fines de lucro conmemoró cuatro décadas de trayectoria enfocada en la educación, la divulgación científica y la inserción de los sectores más vulnerables.
En el marco de las celebraciones, la Fundación para la Educación Superior y la Investigación del Centro de la República (Fundacer) festejó sus 40 años de vida institucional. Nacida el 11 de junio de 1986 por iniciativa de trabajadores y sindicatos, la entidad ratificó su misión histórica de brindar herramientas educativas a la comunidad. Asimismo, el Centro Comunitario de Capacitación y Recreación (Cencar), dependiente de la fundación, conmemoró 35 años desde el dictado de su primer curso en su sede de la ciudad de Villa Nueva.
Claudio Garzino, presidente de Fundacer, destacó la importancia de la formación en oficios ante el actual panorama socioeconómico. En un contexto donde los indicadores macroeconómicos muestran mejoras estadísticas pero la microeconomía local se encuentra afectada por la baja del consumo y el cierre de comercios, la capacitación técnica emerge como una salida laboral directa. “Somos unos convencidos de que la educación es lo que nos pone a todos de alguna medida en la misma línea de largada”, afirmó la autoridad.
Capacitación técnica frente al avance tecnológico

La oferta educativa actual del Cencar, articulada con el municipio de Villa Nueva y la Universidad Tecnológica Nacional, abarca diversas especialidades de alta demanda. Entre los talleres anuales y cuatrimestrales se destacan:
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Instalador gasista (de segunda y tercera categoría).
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Electricidad domiciliaria (con certificación matriculada).
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Reparación de lavarropas automáticos.
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Instalación de aire acondicionado.
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Soldadura, herrería y pintura.
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Panificación y repostería.
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Peluquería y barbería.
Garzino remarcó que las habilidades manuales y calificadas mantienen un valor insustituible frente al avance de la inteligencia artificial. Los trayectos formativos se dictan en horarios vespertinos y nocturnos para facilitar la asistencia de personas con empleo. El año pasado la institución registró cerca de 70 egresados, mientras que para el presente ciclo lectivo la matrícula proyecta alcanzar entre 130 y 140 alumnos en total.
Un impulso a la inclusión y la dignidad
El funcionamiento de estos talleres prácticos debió superar una parálisis total durante las restricciones sanitarias de la pandemia, debido a la imposibilidad de virtualizar las prácticas manuales. Tras un proceso de normalización jurídica e institucional iniciado en 2023, la fundación recuperó plenamente sus actividades. Los cursos cuentan con el aval de ministerios provinciales y centros de desarrollo regional, lo que permite a los estudiantes obtener matrículas profesionales habilitantes.
Finalmente, el presidente de la entidad subrayó el impacto emocional y social que generan las entregas de certificados en las familias del sector. Para muchos jóvenes y adultos, concluir estos estudios representa una oportunidad de superación personal de gran trascendencia comunitaria. “Que esa persona que llegó con las manos vacías se vaya con una capacitación, se vaya siendo mejor persona, se vaya con vínculos forjados de amistad, y con algo que le permita defenderse en la vida, eso se festeja”, concluyó Garzino.
