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Vacaciones de invierno: la Provincia habilitó la temporada en medio de la pandemia

No solo no hubo adelantamiento del receso escolar sino que el Gobierno aseguró que habrá temporada durante la segunda quincena de julio. Los operadores se preparan para el regreso a la actividad.

Esta vez, el Gobierno provincial decidió adelantarse a los reclamos y a las expectativas que desembocan en presiones de diferentes sectores que surgen en los momentos previos a cada uno de los anuncios que detallan las restricciones sanitarias que se adoptan en tierras cordobesas para hacer frente a la pandemia de la Covid-19.

No solo anticipó el miércoles por la tarde las decisiones que comenzarán a regir a partir de mañana sábado (que básicamente serán las mismas que estuvieron vigentes durante las últimas dos semanas); sino que se adelantó una semana más y detalló el comienzo de la temporada turística que comenzará el próximo 9 de julio y se extenderá hasta el 1 de agosto.

En el momento de los anuncios, la tendencia al descenso en el número de contagios comenzaba a notarse, aunque lenta, en los números diarios de la provincia. Con un alto número de fallecimientos (preanunciado por las propias autoridades teniendo en cuenta la cantidad de internados en las semanas más complicadas) la ocupación de camas era del 63% al momento del anuncio y el ministro de Salud anticipaba “un descenso mayor aún”. Y ahí se explica las razones del adelantamiento: Córdoba tendrá temporada turística y para eso se evaluó como una necesidad afianzar las bajas en los contagios y en el número de internados.

Detrás de esa explicación, se esconde el reconocimiento del riesgo: la posibilidad de un crecimiento en el número de contagios a razón de una mayor circulación.

Habemus temporada
Según detalló el propio Esteban Avilés, durante la temporada turística invernal funcionará con los mismos protocolos que la temporada de verano. El ingreso a la Provincia será libre (con la declaración jurada de la app Cuidar como único requisito) y sin aforo determinado en los hoteles y los centros de alojamiento.

“En la última reunión del Consejo Federal de Turismo quedó determinado que habrá libertad de circulación en todo el país. Después, en lo que refiere específicamente al marco sanitario, cada provincia definirá cuáles serán los requisitos que se les pedirán a las familias argentinas que quieran vacacionar en su territorio”, explicó Avilés durante la conferencia del miércoles.

En esas condiciones, la expectativa rebrota casi de modo natural entre los actores de un sector que sufrió las consecuencias del aislamiento de modo transversal. Ciudades enteras cuya única actividad productiva consiste en la llegada de viajeros se vieron paralizadas por una cantidad de tiempo inédita en la historia reciente.
“Lo más importante es tener la certeza de que vamos a poder trabajar y proyectar en esa dirección”, dice a La Nueva Mañana Leonardo “Tati” González, el titular de la Asociación Hotelera Gastronómica de Villa Carlos Paz que reconoce que un cambio de planes a último momento (puntualmente el adelantamiento de las vacaciones) hubiese significado “un problema”.

“La mayoría de los hoteles están cerrados. Al no haber flujo de pasajeros, ninguno de nosotros mantenía abierto porque a lo sumo podíamos recibir a alguien con algún permiso oficial, pero el turismo estaba prohibido. Ahora podemos tomar reservas con tranquilidad y proyectar qué es lo que podemos hacer de acá a un par de semanas. Antes, incluso cuando el tránsito interdepartamental y el turismo interno estaba permitido, tomar una reserva y cobrar una seña era algo muy arriesgado porque nadie sabía lo que podía llegar a pasar”, explica González.

La gastronomía mantiene el reclamo
En las regiones turísticas, la actividad cesó por completo desde Semana Santa. Los fines de semana que podrían haber traído algún tipo de tranquilidad (el 1 de mayo y el que comenzó el 22 de mayo) mantuvieron las prohibiciones y las posibilidades de “hacerse unos pesos” quedó a un costado. “Algunos tuvieron que cerrar, hace más de dos meses que estamos sin trabajar”, advierte González que, además detalla una realidad signada por la pandemia: “Encima, no salimos de una temporada como el 19/20 que fue relativamente buena y que había generado alguna espalda. El 20/21 se trabajó por debajo del 50%. Pudimos hacer unos pesos para tirar y sobrellevar la situación pero nos descapitalizamos mucho y llegamos con lo justo a marzo del 2021”, describe.

La evaluación de los actores que conforman el sector turístico cordobés afirma que durante la temporada 20/21 los protocolos funcionaron “muy bien”. No hay datos estadísticos que los hagan cambiar de opinión, aseguran que no hubo brotes, ni clausuras, ni tampoco ningún tipo de incumplimiento de las exigencias sanitarias. Por eso, aseguran que están preparados para hacer exactamente lo mismo. “Los privados funcionaron bien, lo que por ahí falló fue el trabajo de quienes debían ejercer los controles, por eso se vieron balnearios desbordados y un amontonamiento de gente que no se condice con las medidas que se establecen desde el Ministerio de Salud”, observa Alejandro Moroni, el coordinador de la Federación Hotelera y Gastronómica Argentina, que agrega: “creo que el Estado va a tener que hacer los controles donde corresponda para acotar el riesgo de terminar con una situación sanitaria que tengamos que pagar en los próximos meses”.

El inconveniente prioritario aparece con los aforos, que tanto en los teatros, los cines, los bares y los restaurantes serán del 30% durante la temporada que comenzará el 9 de julio. “El problema principal son los aforos, que difícilmente le sirvan al operador para cubrir los gastos operativos. Con 30%, a la noche, los ingresos se ven muy afectados. Yo hubiese preferido que pongan un aforo del 50% porque lo que hay difícilmente sirva para cubrir los gastos necesarios para funcionar. Que te pongan un aforo así, que te restrinjan el horario y encima estés dependiendo exclusivamente de eso en materia de ingreso es muy complicado”, asegura el hombre de la Federación Hotelera y Gastronómica Argentina.

De todos modos, Moroni, como la mayoría de los empresarios del sector, entiende que “hay una situación sanitaria que tenemos que tener en cuenta y que tenemos que acatar las medidas necesarias para que este se termine lo antes posible porque si no se va a llevar puesto a todo el sector”.

Fuente: lmdiario.com.ar

Prensa GRC
Author: Prensa GRC

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