La selección argentina ya está en Córdoba. La Albiceleste arribó este martes, un ratito antes de las 21 y fue recibida por cientos de personas en las inmediaciones del Hotel Quórum.
El movimiento, sin embargo, inició horas antes. Un gran despliegue de seguridad custodió cada uno de los movimientos y las camisetas blancas y celestes fueron copando con el pasar de los minutos las inmediaciones del recinto.
El público explotaba con el pasar de cada avión que se acercaba o partía del aeropuerto. Todos estaban expectantes y ansiosos por poder ver a los jugadores subcampeones del mundo.
La imagen terminó de explotar cuando arribó el colectivo. El transporte, todo ploteado con imágenes del equipo, estacionó en la puerta del hotel y uno por uno fueron bajando los jugadores para saludar a su gente.
Emiliano «Dibu» Martínez fue el primero en descender y encarar directamente para el público. Decenas de niños y niñas lo esperaban con los brazos abiertos. El arquero del Chelsea no dudó, saludó y firmó todo lo que le lanzaban.
Sin embargo, quien se llevó la mayor cantidad de coros fue Cristian Romero. El «Cuti» fue de los más ovacionados en la noche y fue además el que se quedo por más tiempo, junto a Lisandro Martínez.
El defensor del Atlético de Madrid saludó, se paró en una de las esquinas del vallado y desde allí comenzó a recorrer toda la reja intentando saludar, firmar y fotografiarse con la mayor cantidad de hinchas. En el medio, claro, decenas de camisetas de Belgrano que volaban por ahí.
Quien también se llevó los gritos fue Lionel Scaloni. El DT oriundo de Pujato, que todavía negocia su renovación, también recibió el amor de Córdoba. Bajó, caminó un poco y luego se lanzó de lleno a la gente para saludar y firmar todo lo que pudo. Esa fue la cereza que terminó de coronar una noche de alegría, en la antesala del partido ante Bolivia que marcará el inicio de la fecha Fifa para la Argentina.
Fuente: La Voz del Interior
